Beso de almas

Pilar de Valderrama

Sé que vivo en tu vida, aunque jamás me has visto,
que nunca se cruzaron tus ojos con mis ojos;
sabes que estoy lejana de ti, pero que existo;
ignoras si soy rubia, si son mis labios rojos.

Tu espíritu poeta, que al mío va buscando,
no piensa en mi figura, si soy joven o vieja,
si viví sin amores o vivo siempre amando,
si soy flor donde extrajo ya sus mieles la abeja.

Como van los sonidos por las ondas sonoras
viene tu pensamiento a fundirse en el mío,
y llegan tus gemidos hasta mí, cuando lloras,
como llegan mis risas hasta ti, cuando río.

Y el magnético influjo atraviesa los mares,
que las almas hermanas no conocen fronteras;
ni el rumor de las olas sofocó mis cantares
ni apagaron los tuyos las vastas cordilleras.

Para tales amores huelgan rejas y muros;
van de un alma a otra alma, y en su esencia radican,
blancos son como el nácar, como la nieve, puros,
donde posan su aliento no manchan, purifican.

Buscadores del Arte, ni la materia miran
ni trataron por verla de acortar la distancia,
son celestes planetas que a la luz del sol giran
envueltos en los áureos ropajes de la infancia.

Y unidos en un vuelo de santos ideales,
lejos de las pasiones que manchan y envilecen,
flotan en los inmensos espacios siderales
y a los ritmos del alma, los cuerpos enmudecen.

Mientras dure la vida, que se consume a prisa,
de la atracción gocemos el mágico embeleso;
y en las noches calladas, de aromática brisa,
mi espíritu poeta pondrá en el tuyo un beso.


1863г.
Huerto cerrado (1929)